Los estudios radiográficos, como la resonancia magnética cardÃaca o la tomografÃa computarizada cardÃaca, se denominan pruebas de diagnóstico por imágenes. Le permiten al proveedor de atención médica detectar si existen problemas en el corazón. Estas exploraciones son indoloras y no invasivas. Esto significa que no requieren ningún corte (incisión) ni se introduce ningún instrumento en el cuerpo. El proveedor de atención médica de su hijo le explicará por qué el niño necesita uno o los dos estudios. La mayorÃa de las resonancias magnéticas tardan entre 30 y 60 minutos. Según la resonancia magnética que le vayan a hacer a su hijo, el estudio puede tardar más. Llegue con anticipación para registrar a su hijo.
¿Qué son la resonancia y la tomografÃa cardÃacas?
Ambas son técnicas empleadas para obtener imágenes del corazón:
-
Resonancia magnética cardÃaca. Utiliza imanes potentes y ondas de radio pero no rayos X. La exploración por resonancia magnética cardÃaca puede servir para detectar problemas en la estructura del corazón, anomalÃas de la circulación de la sangre o daños en los tejidos cardÃacos.
-
TomografÃa computarizada cardÃaca. Utiliza rayos X y una computadora. La exploración por tomografÃa computarizada cardÃaca puede servir para detectar problemas en la estructura del corazón, especialmente si hay daños en los vasos sanguÃneos.
Antes de la resonancia magnética o tomografÃa computarizada
Antes de que a su hijo le hagan una resonancia magnética o tomografÃa computarizada del corazón, tal vez le indiquen lo siguiente:
-
Siga todas las instrucciones que su hijo reciba sobre los medicamentos y sobre comer y beber antes del estudio.
-
Su hijo puede seguir su rutina diaria normal, a menos que el proveedor de atención médica le indique lo contrario.
-
Asegúrese de que se quite todo el maquillaje que pueda tener. Este puede contener algo de metal.
-
QuÃtele todo implante en el oÃdo (coclear).
-
Haga una lista de todos los dispositivos implantados y de cualquier elemento metálico que haya en el cuerpo de su hijo. Por ejemplo, fragmentos de proyectiles o de metralla. Hable de esto con su proveedor de atención médica y el técnico de resonancia magnética. En caso de duda, se puede tomar una radiografÃa a esa zona del cuerpo para estar seguros.
-
Quite del cuerpo de su hijo todo objeto metálico, como relojes, anteojos, audÃfonos, joyas, cinturones o ropa con cremalleras. Estos pueden interferir con el campo magnético del explorador de resonancia magnética. Los aparatos de ortodoncia y los arreglos dentales no presentan problemas. Sin embargo, en muchos casos, las resonancias magnéticas no se deben hacer a niños que tengan implantes metálicos.
ComunÃquele al proveedor de atención médica y al técnico que está haciendo el estudio si su hijo:
-
Alguna vez se hizo un estudio de diagnóstico por imágenes, como una resonancia magnética o una tomografÃa computarizada con medio de contraste
-
Tiene alergia al medio de contraste, al yodo, a los mariscos o a cualquier medicamento
-
Tiene un problema de salud grave. Por ejemplo, diabetes o enfermedad renal, o si tuvo un trasplante de hÃgado. Es probable que su hijo no pueda recibir el material de contraste que se usa para la resonancia magnética.
-
Está embarazada o podrÃa estarlo o está amamantando
-
Tiene algún dispositivo implantado o clavos de metal en el cuerpo
Precauciones
La resonancia magnética utiliza imanes fuertes. El metal se ve afectado por los imanes y puede distorsionar las imágenes. Los imanes utilizados en la resonancia magnética pueden hacer que cualquier objeto de metal en el cuerpo de su hijo se mueva. Si su hijo tiene un implante de metal, es posible que no pueda hacerse una resonancia magnética, a menos que el implante sea certificado como seguro para resonancias. Las personas con estos tipos de implantes no deben hacerse una resonancia magnética:
-
Ciertas pinzas (clips) utilizadas para los aneurismas cerebrales
-
Determinados espirales metálicos colocados en los vasos sanguÃneos
-
Determinados implantes de oÃdo (cocleares)
-
Algunos desfibriladores
-
Algunos marcapasos
ComunÃquele al proveedor de atención médica y al técnico que está a cargo del estudio si su hijo tiene algo de lo siguiente:
-
Se siente nervioso o asustado en espacios cerrados (claustrofobia)
-
Tiene una bala u otro metal en el cuerpo
-
Tiene aparatos de ortodoncia. En la mayorÃa de los casos, los aparatos de ortodoncia no impiden que se haga una resonancia magnética, pero pueden afectar la calidad de las imágenes faciales y de la cabeza.
-
Ha tenido cirugÃa en el pasado
-
Tiene estimuladores de nervios o puertos para la infusión de medicamentos implantados
-
Tiene esquirlas metálicas en el cuerpo
-
Tiene tatuajes o perforaciones (piercings) en el cuerpo. Algunas tintas de tatuajes contienen metal y pueden calentarse durante la exploración.
-
Tiene algún parche adhesivo con medicamento
Siga todas las instrucciones que le dé el proveedor de atención médica de su hijo.
Durante la exploración
Un técnico realiza el estudio. Luego un radiólogo o un cardiólogo lo interpretan. Un radiólogo es un proveedor de atención médica capacitado para diagnosticar y tratar problemas a partir del uso de tecnologÃa de imágenes. Un cardiólogo es un proveedor de atención médica capacitado para diagnosticar y tratar problemas del corazón. La exploración se puede hacer en un hospital o en un centro ambulatorio de estudios de imágenes. Una resonancia magnética cardÃaca puede demorar entre 60 y 90 minutos. Una tomografÃa computarizada cardÃaca demora unos 30 minutos. Por lo general, esto es lo que puede esperar durante el estudio:
-
Podrá permanecer junto a su hijo en la sala de exploraciones hasta que comience la resonancia.
-
Su hijo se acostará en una mesa angosta que se desliza dentro del explorador de resonancia magnética.
-
Deberá permanecer inmóvil durante la exploración. El movimiento afecta la calidad de los resultados. Si su hijo se mueve mucho, podrÃa ser necesario repetir el estudio. Para que su hijo permanezca quieto, pueden usarse medidas de sujeción. También podrÃan darle a su hijo un medicamento para que se relaje o se duerma (sedante). Se administra por la boca o a través de una vÃa intravenosa. O bien, pueden darle un medicamento para que su hijo se duerma y no sienta dolor (anestesia). Esto se hace a través de una mascarilla o una vÃa intravenosa. Un enfermero capacitado u otro proveedor de atención médica (anestesista) estará a cargo de ese proceso.
-
Es posible que se aplique un medio de contraste para mejorar las imágenes que se obtendrán. El medio de contraste se administra a través de una vÃa intravenosa.
-
Durante una exploración por resonancia magnética cardÃaca, el técnico colocará una bobina sobre el corazón. Esta envÃa y recibe ondas de radio y ayuda a mejorar las imágenes obtenidas.
-
Se colocarán parches adhesivos pequeños sobre el pecho.
-
En todo momento, el técnico permanecerá en las cercanÃas y observará a su hijo a través de una ventana.
-
Si está despierto, su hijo puede hablar con el técnico y escucharlo a través de un altavoz situado dentro del explorador.
-
Durante una exploración por resonancia magnética cardÃaca, su hijo recibirá tapones para los oÃdos con el fin de atenuar el ruido procedente del explorador.
-
Durante una exploración por tomografÃa computarizada cardÃaca podrÃa pedirse a los niños mayores que contengan la respiración en ciertos momentos, para mejorar los resultados de las imágenes.
Después de la exploración
Esto es lo que puede esperar después de la exploración:
-
Si le administraron un sedante o anestesia, lo trasladarán a una sala de cuidados postanestésicos para ser vigilado mientras se despierta. El efecto de los medicamentos puede tardar entre 1 y 2 horas en desaparecer.
-
A menos que le indiquen lo contrario, su hijo puede reanudar su rutina normal y su dieta enseguida.
-
Cualquier medio de contraste que se le haya administrado a su hijo debe salir de su cuerpo en 24 horas. Es posible que el proveedor de atención médica le indique que durante este tiempo su hijo debe tomar más agua o lÃquidos de lo normal.
-
Un radiólogo y un cardiólogo analizarán las imágenes obtenidas. El cardiólogo le avisará cuando tenga los resultados completos.
Algunos de los riesgos y posibles complicaciones son los siguientes:
-
Reacción alérgica (como urticaria, picazón o sibilancias) al medio de contraste
-
Raramente, daño en los riñones por el medio de contraste intravenoso utilizado en la tomografÃa computarizada
-
Fibrosis sistémica nefrogénica. Esta es una enfermedad grave que ha sido asociada con el material de contraste a base de gadolinio que se aplica de forma intravenosa para la resonancia (extremadamente raro). Esta afección está relacionada con las personas que padecen enfermedades renales.
-
Problemas con implantes metálicos o cuerpos extraños no detectados (solo con la resonancia)
-
Exposición a la radiación a causa de los rayos X (solo con la tomografÃa computarizada)
-
Reacciones como dolores de cabeza, escalofrÃos y vómitos al medicamento sedante o la anestesia
Cómo ayudar a su hijo a prepararse
Usted puede ayudar a su hijo preparándolo de antemano. La manera de hacerlo dependerá de las necesidades particulares del niño:
-
ExplÃquele en qué consiste la exploración, en términos sencillos y resumidos. Los niños pequeños no mantienen la atención durante perÃodos largos; por lo tanto, esto debe hacerse poco antes de la exploración. A los niños mayores se les puede dar más tiempo para entender la exploración de antemano.
-
Asegúrese de que el niño comprenda las partes del cuerpo que le explorarán.
-
Describa lo mejor que pueda lo que el niño sentirá durante la exploración. Es posible que le coloquen una vÃa intravenosa en un brazo o en una mano para administrarle medicamentos o un medio de contraste. Esto puede producir un pinchazo breve. Su hijo no sentirá ninguna molestia una vez que los medicamentos surtan efecto. Si su hijo permanece despierto, quizás le resulte incómodo permanecer inmóvil.
-
Deje que su hijo le haga preguntas y respóndale con sinceridad. Es posible que el niño se ponga nervioso o tenga miedo. Quizás incluso llore. TranquilÃcelo diciéndole que estará cerca durante la exploración.
-
Muchos hospitales cuentan con un especialista en vida infantil. Esta persona está especialmente capacitada para ayudar a los niños a comprender qué sucede mientras están en el hospital. Pueden usar libros, videos, muñecos y juguetes como ayuda para explicar el procedimiento a su hijo. Pregúntele al proveedor de atención médica de su hijo sobre los recursos disponibles en su hospital.

